Un mundo plástico.
En 1909 se vendió por primera vez el polímetro de plástico, desde entonces el producto está presente en la vida de todos, convirtiéndose en algo novedoso, útil y práctico.
Observándolo detenidamente, veremos la gran cantidad de aplicaciones del plástico, que con el tiempo se fue convirtiendo en uno de los productos más accesibles por su manejabilidad y su bajo costo.
A las ventajas de contar con algo como el plástico se debe sin embargo, recordar la mala política ecológica relacionada con su manejo.
No se controlan las grandes producciones del producto convertido en bolsas, envases y demás, y por su naturaleza pudiéndose reciclar, se produce masivamente en cantidades que sobrepasan las necesidades, se ve que el plástico se va consumiendo no por lo que se necesita sino por el buen negocio que constituye un producto de gran demanda.
Nuevamente caemos en las malas políticas gubernamentales, que en tema ambiental no legislan sobre el manejo del plástico, que se acumula cada día en todo lugar del mundo, en preocupante foco de contaminación.
El plástico ventajoso y práctico se acumulada cada día, tenemos frente a nosotros un paisaje abrumador de un producto que no se degrada, tarda según dicen expertos 12 a 20 años en desaparecer. Ante esta situación, debemos asumir cada uno de forma más comprometida, una actitud de reciclaje que permita ir reduciendo los niveles de demanda y por ende la producción, porque está de más decir que nos veremos en un mundo sin espacio entre nosotros y los desechos de plástico.



