Mi padre
Se ha celebrado en algunos lugares, el Dìa del Padre, y como suelo hacerlo desde hace 2 años, he visitado la tumba de mi padre en el cementerio. Poco puede servirle a él ésto, pero me sirve a mì para pensarlo y recordarlo. Ha pasado tiempo ya desde que murió, las heridas ya no duelen más, pero el sentimiento está ahì para siempre y los días como éstos nos hacen sentir tristes y añorar lo que no tendremos más.
Mi padre era cuando crecía, exigente, nunca me permitìó tomarme nada con ligereza, aspecto éste que siempre, siendo niña y luego adolescente interpretaba como desamor y desapego. Nunca me permitió llantos que él llamaba innecesarios y éso me causaba desazón, con el tiempo me acomodé y aprendí a vivir según sus reglas, era lo que habìa.
Lo que en su momento le reproché, lo vi diferente siendo adulta. Cuando llegadas las circunstancias que demandaban valor y firmeza, no me deje nunca atemorizar por nada, crecí pensando que podía cuidar y bien de mi misma, resultado ésto de cuando siendo todavía una niña...mi padre me dio el que creo único consejo en la vida...
Tenía 14 años y quería ir a trabajar en la vacación escolar, mi madre como siempre se oponía argumentando los peligros que correría...insistía yo y ella se negaba, convocado mi padre para darle solución al problema me dijo...que él no estaría siempre para cuidar de mi, que debería hacerlo por mi misma, que mis decisiones afectarían a todos alrededor pero las malas decisiones me perseguirían siempre, así que debía pensarme éso cuando decidiera algo y aún añadiò que podía ser muy sensata y adulta a esa edad o inmadura e irresponsable muy vieja.
No les cansaré con los detalles, fuí a aquel trabajo que quería, honré lo que yo veía como una prueba de confianza, me enorgullecí siempre de no defraudar a mi padre...y cuando el tiempo paso comprendí cuando le debía, me dio espacio para madurar, me permitiò decidir y decidir bien, explorar mi vida y lograr lo que queria.
Muchas cosas nos separaron, era poco dado a las ternuras y siempre era crìtico, y aùn así nunca me abandonó, en las cosas en que muchos faltan a sus hijos, que aunque aclaro no lo son todo, mi padre me dio todo lo que podía para que pudiera alcanzar lo que yo anhelara.
Pasaron muchos años para que un día finalmente le entendiera...hice un viaje en solitario a tierra lejana, la amiga que debía acompañarme me dejo abandonada a último momento, sola en país ajeno, a miles de kilòmetros de casa y sin conocer a nadie, me sentia...asustada..recuerdo que con maleta y mochila al hombro encamine con un mapa de turismo y marche al hotel.
Esa noche solitaria lejos de casa me pensé si era mejor volverme, si quizà me perdería en un país lejano y extraño...y me pensé que años atrás éso no lo hubiera ni por asomo considerado, porque mi padre me hubiera dicho, que el temor era de débiles...claro...no me volví, hice lo que mejor me enseñó a hacer...enfrentar la vida con valor! y en esa noche muy lejos y cuando no podìa decirselo ya, entendí cuando valioso fue lo que dijo muchos años atràs y sobretodo cuanto èso significo en mi vida.
He enfrentado momentos duros como todos, los últimos 5 años, parecían ser un cumulo de desdichas, pérdidas personales, enfermedad, malas épocas y cuando todos parecìan abandonar, me mantuve firme y pienso que nunca dejarè de hacerlo porque ése fue el mayor aporte que hizo a mi vida, el primer hombre que conocí, aquel que nos ama entrañablemente, a su manera quizá pero nos ama, y que ve siempre en nosotros todo lo mejor que podríamos ser, nuestro padre.
Mi padre no està ya más conmigo..éste es uno de esos días grises en que quisiera tener otra oportunidad de tenerle cerca...pero no serà así, lo asumo y me conforta saber que las esperanzas que puso en mi siendo una chica no las defraude y me enorgullezco de que cuando todo va de mal en peor, aún encuentro valor para seguir, porque aunque solía pensarme que era crueldad pedirme siempre entereza y valor, èsa fue la mejor herencia que mi padre me dio.



