Me gusta el mar...
Pero no en la manera que le gusta a la generalidad, ir dando chapuzones en sus aguas frías un día y cálidas otras. Para mi el mar tiene algo de romántico y reflexivo. Cuando veo el mar embravecido y que puede tornarse de repente calmo y silencioso, me suelo pensar cuan parecido suele ser a nosotros volubles humanos, un momento podemos ser, claro influidos por las circunstancias, unas aguas turbulentas o unos ríos calmos y armoniosos.
Hoy me he encontrado viendo unas fotografías maravillosas, sobre la naturaleza, la fauna y la flora del continente americano, entre bellas imágenes de cataratas, ciudades rurales y demás, muchas del mar, el oceáno en su azul inmensidad, y me he pensado sentada frente al mar, solo viéndolo, pensando quizá o quizá solo estar por estar , algo que he hecho pocas veces, porque casi siempre mis marchas al mar van ligadas a un pelotón de personas! .
Me gusta el mar!!! ver sus imágenes ya dije me supone un encantador regalo a la vista. Tengo una canción que ronda siempre mi mente, un grupo cantando una balada romántica que habla de una tarde de domingo a las orillas del mar, una pareja caminando, una promesa de amor, todo un regalo para los románticos como yo! pero más allá de una letra excelente y una voz melodiosa y el hecho de que a mi me encanta la música, llenarme la vida de música, la canción supone para mi un recuerdo que siempre albergo en mi memoria.
Una tarde de domingo frente al mar, hace ya muchos años, el final del día y la brisa soplando, el oleaje mojaba los pies de los que estaban a las orillas y yo sentada allá solo mirando, hacia un muelle que en esos tiempos ya era antiguo y ahora debe ser ruinas, un barco tranquilo flotando en el azul inmenso del pacífico...
Me encanta pensarme éso, porque al azul del mar que tristemente cada día se torna menos azul debido a la contaminación, debo agregar el recuerdo de mis condicipulos...cuando estoy nostálgica me viene a la mente esa tarde, y aún me parece oir sus risas corriendo a la orilla, alguno que otro escabulléndose por ahí de la mano de una chica, otros como yo solo mirando frente al mar.
Perdí el contacto de muchos de mis compañeros, sus vidas como suele suceder les alejaron de mi entorno, pero aquella estampa y el hecho de lo que el mar supone para mi, aún me acompaña, y me encanta! el que ver el imponente Pacífico en una imágen me pueda llevar en el tiempo a un recuerdo feliz junto al mar.



