La soledad
La soledad es mala consejera? éso parece decirnos que si nos sentimos o de repente estamos solos, actuaremos, pensaremos o seremos propensos a hacer algo malo. No creo que la soledad tenga definición exacta, es como todas estas cosas que sentimos y pensamos intangibles y diferentes para cada uno.
Pero hay cosas claras respecto de la soledad, una es que puedes sentirte a gusto solitario o no? quién no ha ansiado alguna vez en medio del trajin diario del trabajo, del estar siempre pendiente de mil cosas, un rato de soledad para sí mismo, quizá un rato de reflexionar, pensar, o solo estar consigo mismo. Que vamos, a quien no le encanta un poco de silencio de vez en cuando? y claro éso no implica que sea un ermitaño o que reniegue de los demás.
Existe también aquella soledad que no es optativa, la soledad de quienes estando acompañados por la gente, suelen sentirse solitarios, vacios, abandonados. Un monton de ruido parece ser su vida, una vida en la que siempre se tienen la sensación de sólo observar como pasa ante sus ojos. Esa si es una mala soledad, estar solo estando acompañado, pero el por qué y cómo arreglarselas ante ésta, ya viene siendo otro asunto, en el que debemos explorar las relaciones de quien se siente así.
Para mi la soledad peor ha de ser, la de aquellos que perdieron ilusiones y gente a quien amar, los que sí están realmente solitarios en el mundo, que aunque pudieran tener gente alrededor no la tienen, aquellos como los ancianos olvidados en los centros de cuidado, con familias que viven sin ellos y han sido olvidados, los niños abandonados a su suerte que toda la vida se debatirán en el dolor de preguntarse por qué han sido abandonados, sus vidas podrán alguna vez llenarse de afectos, pero la soledad vivirá en alguna medida en sus corazones.
La soledad peor, la de aquellos que luego de sufrir desengaños y derrotas, no logran encontrarse a si mismos para salir adelante, se niegan a seguir luchando, se conforman con vivir una vida que no les llena, pueden luchar por todo y no lo hacen, tienen compañía y oportunidades pero no las disfrutan, porque en algún momento el fracaso o el miedo, les hicieron perder sus sueños, renunciaron a ellos y esa vida sin esperanza debe ser la peor soledad.

