EL PASADO
nunca muere se dice. Ciertamente vive en nosotros, porque nadie anda por ahí diciendo que no tiene pasado. Bueno o malo es una parte de la vida que ha quedado atrás, pero existe en nuestros recuerdos.
Algunas veces puede ser doloroso recordarlo, por frustraciones, decepciones o pérdidas y aún así no se olvida, se asume y se sigue adelante. Se aprende del tiempo que se ha ido. A algunos les cuesta olvidar el pasado, rige sus existencias no lo superan y lo hacen un lastre que vive firme en el presente. Nada peor que vivir la vida atormentada por el pasado.
Las decisiones, los días se tornan un recurrente regreso a días y personas que ya se fueron. A un lamento incesante sobre lo que se hizo, porque se hizo, o porque se dejo de hacer. Vaya forma de estropearse el presente, las cosas malas se han ido no tienen arreglo así que pues se toma experiencia y se sigue adelante, que traerse a ristre todo el tiempo el pasado no hace más que arruinar el presente y por favor el pasado influye si, pero de nosotros depende en que medida y en forma, el presente.
En cuanto a los recuerdos hermosos del pasado, ni hablar siempre nos alegran la existencia las imágenes de tiempos idos que fueron mejores, porque vamos! ya lo dice la conseja el pasado siempre fue mejor, pero éso es una conseja, el presente de hoy seguro sera un bello pasado en nuestro futuro.
Asi que nos vemos frente al futuro, viviendo el presente, el pasado ya se ha ido. Lo que quedo atrás no es para nada recuperable, más que en recuerdos en nuestras mentes.
Que el pasado nos sirva como experiencias de lo que sacaremos provechosas decisiones para el presente, pero para nada para atormentarnos por lo que fue y no volverá a ser.
En cuanto a los días felices, se abrigan con el corazón que esos son motivos para reir alguna vez, cuando a la mente viene la imágen de algo o de alguien, de una ocasión especial, y nos logra aún hacer felices.
Insisto, la vida es ahora, el pasado ya se fué. Feliz Martes!



