EL DOLOR
Dicen que solo aquel que ha vivido el amargo sabor del dolor, sabe lo que es saborear la felicidad. Debe ser cierto no? por cuanto cómo podríamos medir nuestros días felices sino hubieramos antes tenido muchos días desdichados?
Claro que nadie quiere sufrir, acaso la vida es para sufrir? pero igual nadie puede hacer nada para evitarlo, no está en nuestras manos controlar éso, llega el dolor, llega el sufrimiento, con pérdidas, con ausencias, con desengaños, con fracasos, y ni modo a sufrirlos, con debilidad o con entereza, porque escaparse de ellos como que no va siendo posible.
Cuando sufrimos y nos sentimos desilusionados o desdichados, no podemos ver más allá de nuestro momento presente, será hasta que hayamos superado los aciagos momentos, cuando quizá nos demos cuenta que el dolor nos hace fuertes, nos deja experiencia, y nos hace valorar los días que son buenos.
Para mi el dolor es como decirme que tendré ocasión de probar mi fortaleza, éso para nada quiere decir que presuma de ser una chica fuerte y fría, no lo soy ni por asomo, soy llorona pero más que todo en las cosas sentimentales y de cariño, cuando me llegan y vaya sino me han caido, muchisimos días grises, no me permito más que pensar, que después de todo, el dolor como todo en la vida pasará.
Y pasará! el sufrimiento nos hace fuertes, los desengaños nos ayudan a ser menos confiados en el futuro, aprendemos de todo, pero del dolor me digo que si lo vemos bien, siempre saldremos fortalecidos en alguna manera, porque igual que podemos amar y ser felices, podemos sufrir y ser desdichados, y pese a ello seguimos viviendo!
Hace muchos años me pensé sobre el dolor, cuando pasaba épocas muy duras de la vida, me preguntaba cuándo y por qué me tocaba tanto dolor? nada más inutil éso, preguntarse por qué ésto? por qué a mi? por qué? por qué? Bueno no sabemos porque, igual es solo una parte de nuestro recorrido por la vida, que si todo fuera felicidad, claro que estarán de acuerdo conmigo, seríamos terriblemente vanos! y miren que muchos lo son a pesar de todo!
No queda más que tomarse el dolor con sabiduría, porque sino estamos mal! tomarlo en su perspectiva de que si sufrimos lo haremos con valentía, y aún tomar el consejo de aquella poesía famosa, es cierto!!! !nunca nos prometieron un jardin de rosas!!! así que como modernos patriarcas biblicos como Job, no nos arruinemos la vida y vivamos lo bueno y lo malo con el mismo valor, que bien lo dice aquel resignado Job, recibiremos igual tanto el bien como el mal.
Y sin dolor no hay felicidad!!!!

