Un día de lluvia...
Nada como la llegada del invierno, al igual que nos ilusiona luego de los días fríos, la llegada del verano. La llegada del invierno supone, un respiro luego de las altas temperaturas.
Me encanta el olor a la tierra mojada, a quién no? pienso yo. Pero bueno no sé, todos somos tan dispares en nuestros gustos.
Ver los árboles de nuevo llenos de hojas verdes, los jardines y los campos, en que todo vuelve a florecer, y a lo lejos el cielo que no será azul como en verano, sino gris, pero igual de bonito.
Lo más importante es sobretodo, que aunque los días sean grises, siguen siendo días y tiempo para vivir, que el clima en realidad aunque arruinado por el calentamiento global, puede regalarnos la oportunidad de llenarnos la vista de cosas maravillosas.
Una mariposa posándose en una hoja, la lluvia que cae en los cristales, el techo sonando bajo la lluvia, y lo más bonito la sensación de tranquilidad, como si todo se detuviera por unos momentos, en esos momentos en que estamos en casa porque no vamos a ninguna parte bajo la lluvia.
El cielo está gris esta noche, ha llovido por la tarde, incensantemente durante algunas horas. Todo parecía ser calmo y luego la lluvia ha amainado. El olor a hierba queda en el ambiente igual que el de la tierra mojada, bonito sentir todavia esas cosas que regala la naturaleza, sobre todo cuando vamos viendo que las perdemos a medida que el ambiente se deteriora.
Ojalá nos hicieramos todos un alto, para detenernos a apreciar esas imágenes de invierno verde y gris como algo que sino nos ponemos a cuidar no podamos volver a apreciar. Solo espero que el invierno que ahora ha llegado no traiga desolación y tristeza como suele suceder en este lado del mundo, por lo demás siempre es delicioso abrigarse oyendo la lluvia y como hoy, verse una buena película!
Que su jueves sea lluvioso pero agradable!



