Desastres naturales

El invierno ha llegado a algunas partes del mundo, y como siempre suele suceder ha hecho ya los primeros estragos, lo que viene siendo también común y no por éso menos doloroso, es el sufrimiento que deben afrontar cada año, algunas comunidades de los países más pobres.
Digo cada año, porque parece ser que los gobiernos olvidan llegado el verano, el dolor y pérdidas humanas y materiales que la falta de previsión ocasiona con la llegada de las lluvias. Y la pobreza de algunas zonas no permite a los vecinos ver por ellos mismos, la mejora de lo que evitaría las catástrofes.
Alucinantes fenómenos naturales como ciclones, tifones, ondas tropicales que no dejan a su paso más que desdicha, pero que son resultado, ya sabemos todos de la naturaleza embravecida, aún más embravecida en los últimos años, con la gran destrucción que se hace a bosques del planeta.
Pues bien, hoy más que nunca deberiamos reflexionar que estos fenómenos naturales, que azotan a algunos lugares del mundo, con el tiempo se irán volviendo más habituales, lo vemos ya en los grandes cambios experimentados en el clima mundial, inviernos más intensos y veranos más calientes. Europa se enfrenta a un verano seco y caliente. América a un invierno lleno de lluvia y huracanes.
Me digo, ante ésto que es todo un aviso de lo que sucederá...ya permanentemente, y conste que no quiero sonar pesimista ni amarillista...para cuándo dejamos la verdadera lucha que deberíamos estar haciendo todos...todos los que vivimos en este planeta, para salvar lo que aún quede por salvar para preservar nuestras formas de vida.



