Amanecer
Son las 2.30 de la madrugada de sábado, y acabo de despertar, éso me sucede siempre cuando he ido a dormir temprano. Pues la noche precedente he estado tan agotada de trabajo que olvidando mil cosas que debia hacer me he metido en mi mullida cama y no he sentido hasta hace un momento.
Me encanta el amanecer, el silencio, y si subo a la terraza de mi casa, el volcán en el horizonte, el viento de la madrugada, y el firmamento sólo con la luna, no es de día pero tampoco ya es totalmente de noche.
Me gusta la soledad...de las mañanas o las noches, cuando estando solamente conmigo misma, no hay bullicio, no hay televisión sonando en algun lugar, ni el radio con los acordes estruendosos de algun grupito del momento.
Duermo poco, pareciera que en los últimos tiempos quisiera agotar todo el tiempo posible...y aunque prefiero trasnochar haciendo lo que tenga que hacer, que madrugar porque el cansancio me vence muchas veces en la mañana, nada como sentir el amanecer.
Recuerdo hoy un amanecer hace 4 años en el oriente de mi país...es el oriente un lugar desértico, nopales, tierra seca, calor agobiante por un sol que resplandece. En aquella región sueles dormir con el aire acondicionado, porque de lo contrario no hay manera de lograr conciliar el sueño.
Pues bien, estando allá he despertado de madrugada a lo sumo las 3...era un hotel con piscinas y toboganes, donde como siempre sucede en esos lugares de tanto calor había llovido la noche anterior. He caminado a la orilla de la piscina y esperado el amanecer. Sentada en una de aquellas sillas de playa no tenia nada que hacer más que esperar la mañana que empezaba a clarear.
Nada tan lindo como éso...la luna empezaba a ocultarse y el sol titubeante alumbraba el nuevo día, en esos momentos en que según cierta leyenda de mi país, el sol vacilante se encuentra enamorado por un momento con su luna...es de una belleza indescriptible...
Un cielo que se torna entre rojo y amarillo, y la luna escondiendose de la vista...solo puede hacernos sentir maravillados y agradecidos de tener la dicha de poder tener una vida para disfrutar de la naturaleza...de las cosas simples de nuestras existencias...aún de nuestra vida que a veces puede ser terriblemente dura o tremendamente feliz...
En algún cajón tengo una foto de ese amanecer...pero hoy no la necesito para recrear la imagen, en cuanto apague el ordenador en lugar de volver a la cama, iré a esperar el amanecer, aunque éste es diferente de aquel en la costa...el amanecer frente a mi ventana siempre es maravilloso...el volcán de Agua luce imponente y entre nubes...
Es sábado en pocas horas debo marchar a la oficina, tengo tareas para rato...pero no negarán que éstos son los momentos que en realidad conmueven y para mí aún más, un relax en medio del trajin de los días, que la vida se va rapidamente, los meses y las horas...que tengan feliz sábado que la vida merece ser vivida, y sino dense el chance de ver hacia el horizonte quizá no ahora, sino en el ocaso, que el ocaso del día es otro regalo maravilloso de la naturaleza.
Feliz dia!



